Pizcado y Secado de la Moringa

Las ramas cortadas de la moringa son lavadas en agua potable, introduciéndolas primero en una tina con agua pura, después se enjuagan en una tina con jabón biodegradable y posteriormente en tinas de enjuague sucesivo hasta dejarlas libres del jabón. Posteriormente las hojas son pizcadas a mano y secadas a la sombra con la finalidad de mantener las propiedades de la planta.